Domingo

13:30 hrs. No es un domingo cualquiera. Ya estamos muchísimas listas formando los contingentes para salir a marchar. Mujeres no dejan de llegar, de todas las edades y lugares de la Ciudad de México y Área Metropolitana. A nosotras nos tocó estar en el contingente de Crianza Feminista, donde hemos sido testigos de la sororidad por parte de todas las que formaban ese cuadro: «hay que cuidar a las crías, por eso todas las mamás con crías menores de 12 años y las que traigan carreola, váyanse en medio», escuchamos que gritaban las organizadoras. Pudimos notar que hasta la CBS está cubriendo la noticia de la marcha en México.

Y claro, quién mejor para entender lo que significa esta marcha histórica que una mujer criando. Una mujer que sabe lo que el amor hacia un hijo representa y lo necesario que es el círculo de apoyo que ayudan a la crianza, pues formar a un ser humano es de las labores más difíciles y también las menos reconocidas.

14:30 hrs. Inicia la marcha llena de exigencias. Primero avanza el contingente de madres de desaparecidas proclamando la justicia debida para las que ya no están. Gritando «Señor, señora, no sea indiferente. Se matan mujeres en la cara de la gente». Mientras vamos avanzando analizas esa frase con el sentimiento a flor de piel porque lo que llamamos exigencia, en realidad es un grito ahogado de madres, hermanas, amigas, parejas, que ya agotaron todas las posibilidades para esclarecer el crimen de los que sus mujeres fueron víctimas.

Sigue el contingente de Crianza Feminista gritando «Mamás marchando, estamos educando» y «Feministas maternando, el mundo transformando». Los contingentes pasando y encontrando a más mujeres y hombres mostrando el apoyo a la marcha, porque no es porque se nos ocurrió, porque no teníamos nada qué hacer y estábamos aburridas, la mayoría no estamos asociadas con algún grupo de interés. Asistimos porque estamos hartas de la violencia machista, que no es lo mismo que el odio a todos los hombres como algunos creen, sino al patriarcado que les ha dado ventajas sobre nuestros derechos. Suenan los tambores, también es protesta porque el ruido molesta a las mentes que no han entendido que diario matan a 10 mujeres y el índice de impunidad es de 99%, es decir, de cada 100 asesinatos, sólo se castiga uno. UNO de cada 100. Sólo una de ellas puede obtener justicia en este país, ¿no es para querer salir a quemarlo todo?

El puño alzado para las que ya no están.

Cuando estuvimos a punto de llegar, alzamos el puño y guardamos silencio para hacer visibles a las que ya no están, a las que no tuvieron nuestra suerte y ese manoseo en la calle pasó a más y se las llevaron; a las que esas caricias de la pareja se pasaron un poquito de la mano y las dejaron sin aliento; a las que las reprendas del padre fueron más fuertes que las súplicas y ahora ya no están. Por todas ellas, por todas las que no tienen nombre, por las que en pleno siglo XXI aún venden, por los feminicidios indígenas que son los menos visibilizados, por las que quemaron, por las que humillaron, por todas. Aquí estamos.  

16:00 hrs. Llegamos a la plancha del Zócalo. Dicen los medios que éramos 80,000, pero si la plancha del Zócalo se llena con aproximadamente 150,000 almas y muchas ya no pudieron llegar porque la policía les tapó el paso, ¿de dónde sacan sus cuentas? No somos una, no somos 100 ¡pinche Gobierno, cuéntanos bien! El contingente de Crianza Feminista fue de los primeros en hablar, interrumpidas por la explosión de esas bombas molotov que dicen fueron de nosotras. ¿Cómo vamos a explotarnos a nosotras mismas? Fueron infiltrados y se los gritamos. No pudimos probarlo al momento porque nos cortaron líneas telefónicas, red de Internet, todo. Hasta usaron el método Forrest Gump y nos quitaron los micrófonos. ¿Cómo podríamos ser nosotras las que nos boicoteamos?

Ahora que estamos juntas

Ahora que sí nos ven

¡Abajo el patriarcado, se va a caer, se va a caer!

¡Arriba el feminismo lo va a vencer, lo va a vencer!

Desde ese día hasta hoy, los medios siguen enfocándose en el «vandalismo» ejercido ese día, como si la vida de todas las mujeres mexicanas no importara, como si los monumentos no representaran testificaciones fieles de lo que representa un movimiento reformador. Sino, ¿por qué se llama monumento a la Revolución? Es por lo que en Karma Brutal queremos dar voz a todas esas historias de la marcha. No duden en dejar sus comentarios acerca del #8M. Publicaremos todos.

 

 

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Iris Suárez
Antihéroe mexica.

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