¿Pero qué fue lo que ocurrió el pasado 30 de noviembre y 1 de diciembre? Bueno: lo que todos ya sabemos, una valla derribada la cual ocasionó la cancelación de dos bandas head liners del Knotfest, provocando la furia de algunos asistentes, primero aventando botellas llenas de tierra hacia el escenario, destrucción de la decoración del evento y al final, se le prendió fuego a la batería de Will Hunt (Evanescence) la cual tiene un valor de 19 mil dólares, una promotora en la que no se puede confiar más y miles de fans decepcionados.

Pero esta historia no comenzó ese fin de semana, esta historia se remonta un año antes, el 6 y 7 de octubre del 2018, la sede fue Teotihuacán, donde la lluvia no tuvo clemencia, y los organizadores no tomaron en cuenta las experiencias del Corona Capital de 2014 o el Cermonia de 2017, esta no fue la queja principal, pero si fue la causa de una serie de cancelaciones por no tener las condiciones adecuadas.

Rob Zombie, Lamb of God, Exodus, Testament, SenseiFail y Devil Drive decidieron cancelar su presentacion, Danzig también canceló después de una discusión con Slayer, quienes cerraron el festival dando así su última presentación en México. Hubo una serie de cambios de horario y movieron bandas a otros escenarios, ya no tenías idea de quien se presentaba en que escenario y los organizadores no comunicaban nada.

La solución de Live Talent fue dar por cancelado el evento y hacer una “promoción especial” para el 2019 y algunos fuimos decepcionados. La “promoción especial” fue un costo más bajo y 2×1, pero con forme iban pasando los días las ventas seguían bajas y comenzaron a dar regalos especiales, playeras, cajas con recuerdos, 2×1, guitarras, sorteos para otros eventos, etcétera. Dándole prioridad a aquellos que desconfiaban del evento y abandonando a aquellos confiaron y compraron su boleto en los primeros días (Yo lo compré el primer día de promoción).

Sin cartel alguno anunciaron la sede, El Deportivo Oceanía donde hubo quejas nuevamente, el público advertía no ser un lugar adecuado, poco práctico, poco seguro y sobre todo pequeño, en redes sociales se pronosticaba un desastre

A pocos meses del evento se anunció la cancelación de Saxon por problemas de salud de Biff Bifford y lanzaron un video en el que mostraban como quedaría instalado todo el festival, escenarios, baños, áreas de comida y una rueda de la fortuna que no colocaron.

A días del evento en redes sociales se mostraba que se podía ver el escenario principal desde un puente, inclusive se veía mejor que en la zona general, pero los organizadores aseguraban que nadie estaría ahí por ser un puente vehicular.

El fatídico 30 de noviembre llegó, al fin se presentaría Slipknot y Evanescense en la CDMX, al llegar había una fila de 2 km para ingresar, podías estar hasta tres horas ahí formado. Una seguridad que apenas te revisaba, las zonas de preferente, general y VIP estaban muy mal colocada y solo estaba dividido en un escenario, también había rumores sobre asaltantes dentro del evento, a las 8:00 de la noche ya estaban las personas en el puente vehicular disfrutando de un show completamente gratis, al finalizar Behemoth subió Cherry Bombs, unas chicas con un espectáculo circense que causo más tediosa la espera de Evanescence, a mitad de su show la valla que dividía las sección de preferente y general cayo, mezclando ambas secciones.

Live Talent destrozos

Ya daban las 9:00 de la noche y no había ningún tipo de información, solo estaba la batería y el escenario de Evanescence pero Amy no salía al escenario, la tortura de escuchar una y otra vez las mismas canciones fue terrible, a las 10:00 la gente comenzaba a agotarse los gritos y quejas comenzaron a anunciarse. 11:00 de la noche y aún no teníamos información pero los objetos ya comenzaban a volar en contra del escenario, hasta las 11:30 dieron aviso al público presente de que la valla de seguridad había caído y debíamos movernos hacia atrás para que la repararan a las 12:00 seguían sin repararla y la gente comenzó a destruir decoración fuera del escenario, a la 1:00 de la mañana ya el recinto estaba más vacío pero eso no evito que algunas personas se subieran al escenario y sucediera lo que ya todos vimos en periódicos y noticieros.

El show debía continuar al segundo día, el inicio del evento tuvo un retraso de 3 horas, con una serie de cancelaciones masiva incluyendo la de Phil Anselmo and the Illegals rompiendo así su propio récord, (felicidades Live Talent) con cambios de horarios que volvieron a confundir al público y las bandas mencionaban continuamente lo acontecido un día antes, el domingo fue un buen día para festejar la música que amamos, con buenas presentaciones de Accept, In Flames y Rob Zombie cerrando el festival, infortunadamente esto fue ensombrecido por la noche anterior

¿Qué queda por decir? Live Talent no tiene la capacidad de hacer eventos masivos, no tiene las locaciones, ni la logística, no aprende de sus errores, no le importa el público y pareciera que lo persigue una maldición orquestada por la competencia (según Javier Castañeda director general de Live Talent). Nos decepcionaron no solo dos veces ya que la presentación de Guns N Roses en Guadalajara también fue un desastre con accesos negados a fans que llegaban con boletos falsos, revueltas fuera del estadio, gente detenida y… Bueno, esa es otra historia.

Ahora Live Talent ha abierto la convocatoria para el Hell & Heaven, otro festival importante donde no sabemos que pueda pasar y las expectativas son muy bajas.

Por: Envy Van Coon (Sergio)

Comparte!

Podría interesarte