Hablemos de música. Una nueva década comienza y con ella el habitual y divertido chismorreo de lo que puede o no marcar tendencia los próximos 10 años, más aún después de pasar una década muy sosa y catalogada por muchos como la menos interesante.

Así somos, nos gusta clasificar y etiquetar las décadas como si fueran tomos de enciclopedia con tapas de colores para diferenciarlas. Cada década tuvo su sonido característico que fue dado en gran parte por la industria musical, encargadas de crear los ídolos que hicieron cantar a distintas generaciones… o al menos así fue antes.

“Muevan las industrias”

En el siglo pasado tanto las disqueras, medios, artistas y nosotros los fans, teníamos nuestro lugar en la gigantesca maquinaria que daba movimiento a la industria, pero la cosa cambió 180 grados con la llegada del internet.

En poco tiempo, las disqueras, la radio y los canales musicales dejaron de marcar las tendencias, aparecieron YouTube o MySpace y estas las comenzamos a marcar nosotros, los oyentes. En esas épocas solo necesitabas una banda ancha de conexión para escuchar (¡y descargar gratis… sí! GRATIS), música de diferentes partes del mundo, armar tu set list con tus canciones favoritas y escucharlas en tu IPod o reproductor de MP3 las veces que tu querías, una maravilla.

Fue entonces que los artistas dejaron de tocar las puertas de las compañías de discos, ahora eran las compañías quienes los buscaban en YouTube para ficharlos con la esperanza de aumentar las cada vez más, alicaídas ventas.

Pero el final estaba cantado, el internet fue el némesis para la arrogante industria musical, fue el chasquido de dedos que hizo casi desaparecer la industria musical como la conocíamos.

Las reglas de juego cambiaron y entramos a la era del streaming…

Streaming

“La raza está en la casa”

En el siglo XX La industria anglo ignoraba géneros latinos como si fuera la niña fea de la fiesta de 15 años, como por ejemplo el dancehall y reggae en español (lo que al final acabo en reggaetón); pero ya comenzando el nuevo milenio, tuvo su gran big bang gracias a los nuevos canales que ofrecía el internet, la gasolina de Daddy Yankee la rompió en YouTube y el resto ya es historia conocida.

El género urbano latino ya lleva varios años dominando el streaming mundial y seguramente seguirá así en los próximos años, gracias en gran parte a la renovación de intérpretes (tan necesaria para que un género sobreviva) y al cambio de rumbo que actualmente está sufriendo el género urbano latino (llamarlo reggaetón suena ya muy pasado de moda, existe claro, pero ya se ha convertido en parte de algo más grande).

Lo latino no tardó en apoderarse de la música anglo. Gente como The Black Eyed Peas por ejemplo, han jalado mucha agua a su molino con gran éxito. Mientras, los featuring de los pesos pesados de la música anglo con artistas latinos son una tendencia que se ha vuelto muy común desde hace unos años, algo que busca conectar a los primeros con la nueva generación… sino pregúntenle a Madonna.

¿Pero entonces, toda la música que viene seguirá sonando a mamacita, cuchi cuchi, pumba pumba y rumba, samba, mambo?, pues así parece… pero creo que tampoco tanto.

El Pop anglo como lo conocemos está tomando ¿nuevos? aires, regresando al sonido y look de los luminosos años 80’s (quizás la década más pop y poderosa de la industria musical).

“20 is the New 80”

Esta “Nueva Ola” no es algo que llegó con la nueva década. Hace ya pocos años hemos escuchado como el funk y sintetizadores analógicos son el centro gravitacional de artistas como Daft Punk o Bruno Mars, de donde también giran una nueva camada de artistas pop.

Dua Lipa, la diva de la generación Z, dio el campanazo en lo que va de este pandémico año con un riquísimo álbum titulado correctamente “Future Nostalgia”; otro contemporáneo, el canadiense The Weeknd, ha lanzado el disco “After Hours”, alabado por críticos y fans, un disco que pareciera lo grabo en la primera mitad de los 80’s.

Pero como mencionamos, esto ya tiene un buen tiempo que aterrizó en las plataformas, día a día escuchamos gente nueva con singles llenos de tendencias del funk y grooves de base industrial. Este 2020 abrazamos totalmente los 80 en sonido y estética. Algo tan Pop como la revalidación de la imagen como poderoso gancho visual y el sonido de sintetizadores clásicos analógicos están de nuevo en el foco de atención… ¿Pero durará toda la década?

Hoy en día, eso es algo imposible de predecir… más ahora que nos damos cuenta que vivimos en un mundo muy frágil y sensible gracias a la pandemia.

“Wind of change”

Hace 20 años el internet se trajo abajo como un castillo de naipes a la industria, las enormes ganancias que recibían las compañías y artistas por venta de discos se redujeron al mínimo; ahora el Covid le cerró el caño a la única entrada significativa que le quedaba al artista, que era las ganancias por las giras y presentaciones. Ahora los artistas de moda y nuestros héroes de antaño se muestras en trasmisiones en vivo de Facebook desde sus hogares, con ropa de casa y poco maquillaje cantando a capella sus éxitos, sin luces, sin brillo, glamour, ni gritos de los fans… el futuro se muestra color hormiga.

La nueva década se viene con más interrogantes a diferencia de los 00′ y los 10’… pero confío que la adrenalina que trae la incertidumbre, será la gasolina(sic) que necesitan los viejos y nuevos artistas para volver a maravillarnos y llenar de grandes clásicos, (de esos que ya aparecen muy poco) estos atípicos (y por el momento tristes) años 20.

Hoy más que nunca el mundo necesita buenas canciones.

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